Teaching refugees in Uganda

Historia

Enseñar a los refugiados contra viento y marea en Uganda

Son las 6 de la mañana en Nakivale (Uganda). El sol está saliendo sobre los campos cubiertos de neblina y los pájaros vuelan sobre los caminos polvorientos. Andrew Safari acaba de levantarse. Va a dar de comer a sus cabras y a preparar su motocicleta para el viaje de 40 kilómetros hasta la escuela.

Andrew es profesor en la escuela primaria de Kashojwa, en un asentamiento de refugiados. También es el director de estudios y supervisa a todos los docentes, tanto a los locales de Uganda como él, como a un grupo más reducido de profesores refugiados. Una vez que llega a la escuela, se quita todo el polvo que ha recogido durante su viaje.

Una vez en el aula, debe hacer frente a algunos de sus retos cotidianos. Son muchos alumnos: 5,000 para sólo 54 profesores. “La matrícula es muy alta”, dice. Otro reto es la diferencia de edades de los alumnos, pues algunos son ya adultos incluso y tienen hijos. Se hablan varios idiomas y puede haber barreras culturales en el aula.

Muchos de los docentes, como él, viven lejos de la escuela. No hay suficientes alojamientos para todos y a veces, dice, los profesores tienen que dormir en las aulas.

“A pesar de las dificultades, me apasiona enseñar en una escuela de refugiados”, afirma Andrew. “Según mi experiencia, los refugiados permanecen concentrados y son serios, aprenden con rapidez debido a las dificultas a las que han tenido que hacer frente. Disfruto enseñando a los alumnos porque no me aburro nunca ni un solo momento”.

La historia de Andrew forma parte de la serie de películas We Teach Here, producida por el IIPE-UNESCO y Education Development Trust y con el apoyo de Dubai Cares. Compartir historias como la de Andrew, así como la de otros docentes de refugiados en Uganda, Kenya y Etiopía, permite ver desde dentro cómo los docentes transforman la vida de sus alumnos, de ellos mismos y de sus comunidades.

La película también presenta a Leticia Ainembabazi, quien cuenta cómo encontró la manera de que los alumnos siguieran aprendiendo durante un largo cierre debido a la pandemia de COVID-19 en Uganda. Iba de puerta en puerta, recogiendo a los alumnos para enseñarles al aire libre bajo la sombra de un árbol de mango.

Teaching refugees in  Uganda

Joel Dieudonné Kikalage, un profesor de matemáticas y física muy preparado, originario de la República Democrática del Congo, también comparte su historia. Intenta avanzar en su carrera a pesar de no tener los permisos laborales adecuados como refugiado en Uganda.

Me encanta enseñar”, confiesa Joel. “El conocimiento es muy importante, y mi deseo es ayudar a ampliar el conocimiento entre los alumnos para que puedan construir sus vidas como lo hice yo”.

Habla muchas de las lenguas que se escuchan en el asentamiento –kiswahili, lingala, kirundi, kinyarwanda, entre otras–, lo que le ayuda a comunicarse con alumnos de muy diversos orígenes. También ha puesto en marcha un centro de formación para adultos en el que enseña inglés.

Teaching refugees in  Uganda

¿Por qué se debe prestar atención a los docentes de los refugiados?

En todo el mundo, sólo dos tercios de los niños refugiados están matriculados en la escuela primaria. La mayoría de ellos pasará toda su infancia en el exilio. Responder a sus necesidades educativas requerirá soluciones políticas innovadoras que coloquen a los docentes en el centro, no sólo porque son esenciales para garantizar que el aprendizaje continúe durante las crisis, sino también porque los propios docentes son titulares de derechos como miembros de las comunidades afectadas y agentes potencialmente poderosos de una reforma política positiva.

Aunque se están tomando muchas medidas para fomentar la integración de los niños refugiados en los sistemas educativos, se tiene menos claridad en las políticas para sus docentes. Por ello, el IIPE-UNESCO y sus asociados están elaborando recomendaciones políticas basadas en las investigaciones con miras a una gestión eficaz del cuerpo docente en los entornos de refugiados de África Oriental.

Si se logra comprender las mejores opciones políticas, se puede apoyar y nutrir suficientemente a estos docentes vitales mientras acompañan a sus alumnos en su trayectoria de aprendizaje.

Las películas de la serie han sido producidas por Education Development Trust y el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de la UNESCO gracias a la financiación de Dubai Cares, a través de su Fondo de Investigación Evidence for Education in Emergencies (E-Cubed), gestionado en colaboración con la Red Interagencial para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE).